lunes, 27 de septiembre de 2010

Receta de la Torta de Pimiento Molio

Receta de la Torta de Pimiento Molido según mi madre, Fina Ruiz el 27 de Septiembre de 2010

Ingredientes:

2 Vasos de Agua
1 Vaso de Aceite oliva gustoso y fuerte
Sal al gusto
Levadura fresca de panadería (Mercadona)(Una de las 2 porciones)
1 Cucharada de Pimentón Dulce
Harina de hacer pan (entre 750 gramos y un kilo)

Procedimiento de Preparación:

Se prepara la masa mezclandolo todo añadiendole harina , evitando que salgan grumos (yo utilizo la Thermomix)

Se unta la llanda con la mezcla de Aceite (1 cucharada), Pimentón y sal.
A continuación se vierte la masa y se deja reposar un rato hasta que esta crezca (Aproximadamente el doble).

Se precalienta el Horno a una temperatura de 200ºC
Se pone a cocer unos 45 minutos, vigilando que se haga, vigilar el culo (a mi me gusta tierna y poco hecha).
Estará esponjosa, cuando el pincho no salga untado ya se puede sacar del Horno.

La altura dela Torta depende de del recipiente, yo la prefiero pequeña y alta, y muy esponjosa
27 Septiembre 2010

domingo, 29 de agosto de 2010

Quiero hacerme un bosque II

Para empezar, necesito un espacio, algo mas o menos similar a 3 o 4 campos de fútbol.
El espacio ha de tener desniveles y un aspecto similar a una cuenca suave.
En ellos poner un nacimiento del que fluya una cantidad de agua no muy grande,
el agua se reciclará continuamente y se impulsará nuevamente para reiniciar el ciclo.
Yo creo que la cantidad de agua no sería muy alta
De ella se utilizará una parte para espolvorearla sobre el bosque en sus zonas mas umbría y profundas.

Plantaría unas hayas, fresnos, olmos, álamos, sauces, castaños y robles.

Muchos helechos.

Hongos, líquenes y hierba.

Y unos cuantos animales, babosas, caracoles, arañas, limpies y unos cuantos bichos mas.

Todo lo dejaría humedecer unos años, trabajo para unos pocos jardineros, y ...



Quiero hacerme un bosque


En una tierra tan seca como esta, hace tiempo a,
que deseo continuamente respirar la oscuridad y la umbría de un bosque,
húmedo con oscuras frondas,
donde el agua salpica entre las peñas,
Donde el fresco humus anida mis sueños y mil promesas de fantasía.
Quiero sentir el suave desplazamiento de las babosas entre la hojarrasca.
Quiero sentir el suave crecimiento de los líquenes y las setas,
que mi ser entre en el corazón de un viejo árbol derribado por los tiempos.
Quiero escuchar el eco de los trinos de las oropéndolas y los mirlos.
Que mil aves revoloteen entre sus ramas.
Quiero sentir las aguas que fluyen rumurosamente entre peñascos.

Quiero que mis pasos se pierdan entre la espesura y que mi corazon camine lejos entre las oquedades de mi memoria.


miércoles, 31 de diciembre de 2008

La Historia de Balbo

1

Esta es la historia de un sábado de no importa que mes, en este lugar igual que otro cualquiera.
Esre es Balbo Espizalacarrieta tiene un mugriento tugurio nocturno desde hace dos años, donde los más trasnochadores pasan sus mas aguerridos e indómito tragos de ron, vodka y demás infectos líquidos del más alta de la gradación alcohólica.
Balbo rumia en silencio tras la barra del bar, más que secar los tubos los manosea y los llena de grasientas huellas y otras digitales porquerías).
Aquí la escoria más ruinosa de la gris ciudad va a gastarse los últimos duros que su apretado bolsillo aún se deja arrebatar.
Más tarde cuando las últimas parejas ya han dejado de sobarse y chuparse sus lenguas, Balbo humillado por el alcohol y derrengado por el amanecer baja la persiana y gruñe:
- ¡Jodida Mierda!

2

Espizalacarrieta sale del ¡Jodida Mierda!, vaga por las mojadas calles de la ciudad, de pronto recuerda que le dio un punto, y desde entonces murmura en soledad, palabras vacías, inocuas, sin sentido,
como un vikingo errante camina y camina por la noche.

Ya hace un tiempo que se le ve hurgando en las basuras,
Acechando en las esquinas,
Pelado al cero, berrea en la madrugada como un ente endemoniado,
Perdiendo las chola lenta pero inexorablemente,
Se va chalando.

Viste de negro, se aproxima los cruces y huele lentamente las esquinas.
Las olisquean a la altura en la que los canes derraman su orina,
ya saber reconocer a varios individuos que acostumbran regularmente a pasar por allí.
Luego pasa lentamente su peluda lengua, y se refiera con placer su inmensa joroba.
Más de una vez, lo he visto correrse de gusto.

3

Yo soy quien espía los juegos de los niños.
Por la mañana en la madrugá, al una y pico , acostumbraba asomarse por las tapias de los colegios, allí pone una cara angelical y la baba cae de entre sus fauces y hace brillar su barbilla lampiña, después observa a las madre, se relame y acecha sus movimientos, las repasa a todas de arriba abajo, imaginando truculentas manifestaciones amorosas con ellas.

Esta noche lo he visto salir furtivamente de su agujero, la tiene cómo una madriguera, el suelo tiene más que un palmo de barro, todas las esquinas repletas de matojos,
Luego imagino que es una integración entre su espiritual astral y el padre Roble y su madre la lechuza, algún día conseguir entrar y ver lo que hace allí.

La otra noche, lo vi con un megáfono en la boca, berreando como un condenado al que llevan al degüelle. Chillaba como una bestia, en medio de una plaza, con el megáfono en la boca lanzando todo tipo de barbaridades, cargando en todo lo cagable, en todos los dioses, en todos los santos del cielo, en todas las madres de todos los santos, qué barbaridad, qué atrocidad,

Semejante bestia bramando y chillando como un loco, recuerdo que algún vecino lo insultó, pero luego el, le soltó tal barbaridad de improperios que dejarían callado a cualquier hijo de madre.
Al poco llegó la policía, pero ya huía lejos calles abajo.

Esto tenía a costumbre hacerlo muchas noches, berreaba aparatosamente, aullando, bramando, revolcándose por las aceras, injuriando los vecinos, vociferando palabras soeces divirtiéndose con las hijas de algún que otro vecino, intentado amedrentar las paciencias ajenas, de calle en calle soltando atroces alaridos, gruñidos, graznidos, soltando gases sonoros de diferente calibre, muchas almas sonámbulas, por tan atroces barbaridades deseaban un pronto fin para esta mala bestia, este inmundo ser, vamos que los días que le quedaban por vivir a este animal fuesen escasos, por no decir que ésta fuese su última noche.
Balbo que lo sabía perfectamente berreaba y aullaba más si aún esto era posible pegándose aún más el megáfono dentro de sus fauces.

Esta noche lo he visto salir como siempre de riguroso negro con su joroba, ha dado meticulosamente sus cuatro vueltas a la cerradura con la oreja pegada a la puerta para oír como se cierra el cerrojo, ha girado en varias direcciones su cara, con su mirada furtiva, mientras lo hacía en podido observar su calva rapada lisa y brillante, después agarrándose el alda ha salido y a traspuesto por el pasillo pegando tumbos hacia la oscuridad de la escalera.

Después ya en la calle se ha acercado sigilosamente a las esquinas, primero una y después otra, olisquea, acecha y observa a sus posibles presas, sin prisa elige una detrás de otra, tambalea su enorme joroba por los portales, aquí vuelve olisquear, allí mirando de reojo.

Más tarde ha seguido a una pareja de viejos durante más de tres manzanas, los ha acechado, los ha seguido, los ha perseguido, ha visto como la vieja asomaba su nariz tras la oreja repetidas veces y como ambos semicorrían por las aceras, agobiados, con un estúpido miedo, imposible de definir, lo que ha hecho que a ambos se les escaparan los peos del miedo, y Balbo ha olido la peste a mierda que echaban.
Los ha pillado cerca de un portón, y allí les ha enseñado una inmensa faca reluciente en su mano, entonces al viejo le ha dado un pelele y a la vieja un vahio, y ambos han abandonado este mundo víctimas del terror, colesterol, la tensión, y los muchos años acarreando sus decrépitos cuerpos,
Hace semanas que Balbo los observaba dar sus paseos nocturnos, al final el acojone flatulento primero y la navaja después ha hecho resto.

3

Tras largarse de su casa y jugándome el tipo, aquella noche de miércoles, me colé por la ventana del aseo, entré en su guarida.
En aquel inmundo y mohoso lugar, de su aseo encontré el fruto de 1000 diarreas y cólicos, era el olor del inframundo. Después observé que en la cocina existía una colección de tarros de mayonesa donde perfectamente etiquetados y fechados, donde se marcaba el peso, la textura y el sabor de las perrunas se había ido recogiendo a lo largo de las largas noches de correrías.

(Recuerdo el abuelo de mi amigo Ginés me explico en qué consistía el oficio de perrunero, el pobre viejo murió y Dios lo guarde en su gloria, murió después de más de 20 infartos hace ya muchos años. Pues bien, este oficio consistía en recoger las deposiciones de estos animales domésticos de compañía por las calles y los campos, para venderlos como carburante o como mecha, para no sé qué)
El pasillo y habitación del final, con un palmo de barro había semienterrados una gran cantidad de zapatos extraviados, zapatillas sustraídas, sandalias encontradas, apargates quitados a las viejas, babuchas robadas a los moros, era imposible pasar por él, y en las paredes manchadas huellas, leyendas infames, frases de todo tipo:
Jilipllato Cuproso
Tontorculo Piji
Tontolano Caca
Mierdapollo
Mierdapeo
Carazurullo
Puta Albondiguera
Capullorizante
Chichiputo
Mierdajodo
Babapicha
Cuca
Pilila
Capullo
Teta
Pezón
Puta
Polla
Joroba
Mierda
Hostias
Guebos
Picha
Chichi
Coño
Chucho
Y luego las frases ya mas largas:
Hijo de la gran puta
Pero maldito
Tu madre es la más grande que las putÍsimas
Cabrón de mierda
Me cargo en tus muertos
Maldito hijo de perra
Así te mueras
Mal dolor te de en la sangre
Así expires
Me cago en el maldito conejo que te hecho al mundo
Así te pudras en el infierno

Listados enormes llenos de insultos y oprobio asquerosos cuando llegue a la cocina no pude entrar del hedor a muerte que se respiraba aquí.
En su cama no había entrado nadie desde hace años, el único sitio donde podía dormir era un rincón detrás del armario allí sobre ese montón de panizo grillado Balbo debía dormir.

La casa de Balbo espió mis sueños, más bien mis pesadillas durante largos meses.

Una noche espiando por las esquinas como el acostumbraba, en el instante en que asomó la cabeza, alguien hizo exactamente lo mismo, de la misma forma ambas caras se encontraron una frente a la otra, Balbo y Emile se encontraron por sorpresa, y allí se quedaron pasmados durante un buen rato, ninguno de los dos se atrevía apartar la mirada del otro,
¿Que pasó por sus cerebros durante ese tiempo?, es fuerte. A medida que fue pasando el tiempo se fue dibujando una inmensa sonrisa de oreja a oreja en cada una de las caras encontrar otro ser, similar aquí, que hace lo mismo, es bastante sorprendente. Dos bestias frente a frente, dos mentes bastante trastornadas, el flechazo fui inmediato.

A partir de esa noche los dos salían juntos, bramaban juntos, soltaban coces juntos.
A las tantas de la madrugada cantaban canciones fascistas, vociferando en alemán, y elogiando los discursos del Futher.

Qué tiempos aquellos

Un juramento entre tú y yo.
Mañana seguiré en 24 y 25 de octubre de 1991

4

En caras de felicidad como los dos abrazados sobre el montón de panizo grillado.
Y luego relinchando como zapos en él estanque.

Tico Tico
Desodorante para el chicha
Sobaquera
Entrecot que hay aquí
Prolongación del costado




APOSTILLAS A BALBO

I

Hace mucho tiempo que no encuentro previo de Balbo Espizalacarrieta, aquel individuo que tras cerrar aquel tugurio de la calle padre Simón. Salía a cualquier hora, iba a su casa berreando como un cochinillo, aquel que gusta del calcear (echar calzos) a las monjas, y a las viejas como si horrorizadas en el golpeaban con sus paraguas o bastones la jodida y befa joroba de Balbo.

Entrar en su bar es una horrenda experiencia, esa mugre en las paredes y los suelos, los vasos resudados, y mil veces mal lavados con roñete, con rosinera de siglos, y porquería no adherida si no incrustada, esa que va creciendo en el interior de los tubos, esa que deja cada vez menos espacio en el interior.

(Como el pecho de una madre de la que cuelga un holgazán de 47 años, hinchado de chupar, como las avispas al sol en una mata de hinojo en el verano.
Si caen al suelo no sé cascan)

El sitio más cutre de toda la ciudad, el más oscurecido y apestoso donde todo resuda pringue y malestar, donde la barra del bar mil veces quemada, mil veces oscurecida por los humos de los habanos, que se ventila el “mu Jodío” del dueño
Donde sanidad jamás entrara.
La costra del suelo es un profundo termitero repleto de galerías, las carcomas de las sillas son nietas de las que comieron la madera del arca de Noé.
Que sobrinas, y que leches, son las mismas jodías y putas.

Pero todo eso no es nada, hay que entrar en los aseos, perdón, mejor no entrar si lo haces, ponte en las botas Katiuskas, si de esas verdes, se hundirán más de un palmo en el lodo, un pantano de colillas y condones, todo lleno de pelos, si, pelos de cojones resudados, podridos en la caspa del cieno, los manises pintados con la antigua técnica de el dedo (dedo + mierda) apenas dejan ver su dibujo anterior, en la cara interior de la puerta del aseo los dibujos más obscenos y groseros y las frases más soeces no dejan el más mínimo resquicio para apreciar el antiguo color de la misma, y por supuesto tampoco ningún lugar donde limpiarse uno también.
Si el hedor no te mata, te dejará malherido y marcado para los restos.

A pesar de todo esto, este cutre sitio tiene su cutre gente, no sólo putas y maricas, sino una clientela auténtica y guapante, que gusta de la cerveza y de los pelotazos bien indirgados que también sabe poner Balbo.
Como decíamos cierra el último, mete unas cajas de birra en las cámaras frigoríficas y espera leyendo el Marcoki a que la última pareja salga del lavabo, después de echar el último polvo, hecha la persiana de un zarpazo que atruena en la calle y le pone un alambre al que da tres vueltas con los dedos, después se sube el cuello del gabán y se enciende otro habano maloliente, la lengua gorda en la boca le obliga a escupir tras toser, y balbucea: ¡ Jodida Mierda!

A veces toma algo en el bar pero últimamente se encuentra con Emile, con el que se va a berrear un buen rato por las calles desiertas en la madrugada de la ciudad.

No pocas veces han corrido delante de un coche zeta de la bofia, tras armar un buen jaleo en un portón asustando a una pareja que en la oscuridad se sobaban o estaban echando un kiki,
Les gusta bramar en los huecos de las escaleras de vecinos incautos que se les ha ocurrido no cerrar la puerta de la calle, como resuenan sus alaridos entre los escalones de las escaleras a altas horas, sin ningún reparo de los que allí duermen.

Como ingeniárselas para ser cada día más hijo de puta y joder lo más posible al prójimo.
Un día van a coger a ese prójimo ese y lo van a hinchar a hostias y le van a dar mil patadas en las pelotas cuando éste se asome a su puerta.
Emile ya no es el que era, lleva el pelo sucio y bastante rapado y lleno de trasquilones, una gorra de drácula y barba de una semana, los ojos vidriosos e inyectados en hemoglobina, de esos que pone Balbo cuando entran chavalas en su local, y le piden una coca cola lai de esas, no le falta más que saltar el mostrador y cocérselas de golpe a todas.

¡Aaaaaaaaaaaahhhhh! - se escucha en el portero automático cuando algún incauto osa levantar en teléfono, es desgarrador, es brutal, aprieta todos los botones del portero del edificio a las tantas de la mañana, y cuando descuelgan, ya es tarde, me cago en ... Hijo de….los tuyos … la madre …

El placer más maravilloso es sacarse la pirula y mearse en un par de cascos de moto olvidados, dejando un charquito en cada uno de ellos.

Luego sueña con bichitos amaestrados como grenlis con muy mala leche, que tutean a la vasca en su tugurio.
O en una nueva enfermedad de los parkins que se alimentan de las chapas de los coches y en una sola noche son capaces de reducir un bonito multiválvulas rojo en un puto montón de mierda.

II

Y el cabrito vuelve a chillar en las oscuras calles rebuscando entre latas y botes chapados, después en uno de ellos mea levantando la pata cual cánido rastrero.

También pasa la joroba por las esquinas y las columnas de las plazas. La gente protesta y con razón arrojándole cosas. El recoge cubos de desechos e incluso llena contenedores a los que empuja como un bruto hasta llegar a su madriguera donde aboca la porquería que exquisitamente amontona en un rincón, cientos de zapatos, cajas llenas de compresas, ropajes, maderas, juguetes, muñecas


3 de octubre de 1993


OTRAS APOSTILLAS DE BALBO

29 de noviembre de 1993

I

Uno enternecedora relación amorosa se estableció entre Balbo Espizalacarrieta y Emile Cristian desde el primer momento en que sus destinos se cruzaron, eran dos oscuros seres increíblemente absurdos, Balbo un camarero trasnochador y Emile un técnico sanitario borrachuelo venido a menos, su vida se había hundido hace ya unos años, cuando ocupó la plaza de ayudante de forense, lo suyo era un trabajo sucio, su aspecto había desmejorado mucho, demacrado, había perdido varios kilos, apenas comía todo le parecía asqueroso, miraba las cosas con repugnancia incluso odiaba su botella, siempre decía un día de estos lo dejaré todo, los cadáveres y la cazalla, todo volverá a ser como antes, ¿pero quien se arriesga a perder el currelo como están las cosas?

A Emile le gustaban las tías metidas en carnes, rollizas, pero últimamente le daban un poco de asco y no se tiraba a ninguna en muchos meses, pero que mas da, se decía.
Están buenas todas, pero me dan asco, si entraba en algún antro a tomar algo alcohol, primero pedía, y después se acaba de su bolsillo izquierdo, aquel donde no entran los cuartos, un pañuelo blanco sin usar, que envolvía una inmensa lupa que utilizaba para inspeccionar el tubo que le habían puesto, limpiando con esmero y minuciosidad el interior y exterior del mismo, antes de beber cerraba los ojos y decía: “ ojos que no ven”.

Aún que últimamente solía llevar vasos estériles sustraídos del laboratorio, de esos desechables donde vertía el contenido del tubo.

Emile entró en el antro de Balbo parecía sacado de un cuento de Víctor Hugo, oscuro, ruin
“el antro”, con montañas de barro y porquerías(servilletas, pañuelos, colillas, botellas, vasos, compresas) en el fin un primor.
Casi se cae de culo del estupor asqueroso que le subía por las rodillas, ya le picaban los brazos, se sonaba la nariz, se rascaba la cabeza, le lloraban los ojos. Entonces cuando ya andaba hacia atrás, alguien lo empujó hacia delante, el dueño del local, Balbo cargando con un inmenso bidón que regresaba de verterlo en el contenedor de basuras, los chorretes de pringue resbalaban por sus brazos y goteaban de sus codos.
El delantal más guarro que jamás hubiera visto le hizo retroceder, apenas se discernía la calavera blanca que se dibujaba en su oscura superficie,
ni siquiera dijo perdón paso para dentro y a lo suyo, Emile no pudo moverse y con una bocanada salvaje arrojo al suelo una pota bastante líquida.

Pues bien, como luego dicen los polos opuestos se atraen, y la repugnancia se encontró con la inmundicia, el cubo se encontró con la basura, y la cañería con las heces.
Emile un hombre alto y delgado y de tez selénica, fue a parar al más infecto antro de mala muerte de los bajos fondos de la urbe, Emile encontró Balbo, la desidia, y si os cubo morador de las cloacas y hacedor de acciones inenarrables conoció la poesía, un cóctel explosivo.
Emile que tenía varias cintas de vídeo grabadas de anuncios de detergentes, lejías y demás limpiadores junto a la sepsia, la infección plena y la podredumbre.
Oooooooooooooooooooooohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

A Balbo casi le da patatús cuando se enteró que Emile trabajaba de forense, desde ese instante quedó prendado de este, que no llegaba a comprender la realidad de Balbo, a las tantas como iban de puestos, el colchón le pareció un lecho de rosas, después de echar un polvo durmieron juntos su respectiva jumera hasta las tres de la tarde.
Balbo soñó con descuartizamientos y trepanaciones, y una sonrisa endulzó su faz durante horas.
Ya oscurecía cuando Balbo enseño a Emile, este palito de terror las dependencias de la casa este.
La colección de bragas usadas, sustraídas una a una de sus añosas dueñas, una caja de zapatos con 177 rabos de rata, medio cubo de preservativos usados, una bolsa de pelos de lavabos y urinarios.
El lodazal insalubre de los suelos, las rinconeras abarrotadas de objetos.
Una risotada del vasco sonó tras en la barra y salió sujetándolo del brazo, le dijo, anda tú pasa adentro y termina en el water.
En 1000 con los ojos revueltos y babeando a hilillos pasó, el grito no pudo salir de su garganta porque todavía le quedaba pota, el barro amontonaba el water casi lo enterraba y lo de menos eran las cucarachas.

II

Apoyado en la barra Balbo le puso un copazo de Ginebra con limón, que dicen que es bueno después de un buen trago la tez y Emile mejoro,
esa noche Balbo se colgó de la persiana a las seis, cerrando la de un gran golpe que hizo temblar las baldosas, ambos cantaron Asturias patria querida cogidos del hombro.

Emile sentía increíblemente fascinado por lo que veía, increíble pero cierto, un amor profundo inundó sus corazones, Emile comió ceno aquella tarde con los dedos, una cosa pastosa y oscura que Balbo saco de la nevera, dijo, la tenía guardada para algo muy especial, al final del plato hasta se chupo los dedos

III

Balbo se interesó inmediatamente por el trabajo de Emile, al grano, pidió que le explicara paso a paso el trabajo que un forense, la autopsia coger a un tipo y abrirle el pecho y el estómago de una tajada sentir en la mano las resbalosas tripas, la saúra, y los cráneos.
La palabra mágica era: trepanación, el mejor verbo inventado por las personas humanas, coger una sierra y separar la tapadera del cráneo.
Balbo colocó en su habitación la bata se utilizó en la disección, empapada de sangre y de otros humores de la puso encima de su cabecera como trofeo de guerra desplazando una vieja bandera de la unión a un segundo plano.
Hasta que Balbo habrías su avinagrado tugurio a las siete de la tarde, tenía tiempo de escuchar a siniestro total en la radio, las necrológicas, entraba en los entierros, y así daba el pésame a los allí congregados con los oficios y demás yerbas.
Ósea que Balbo era un encanto para Emile.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Yyyyyyi (1993)

SECUENCIA 1

1 PG
La imagen en pantalla es totalmente oscura, al principio lentamente y después más rápida y
abundantemente van apareciendo puntos como estrellas difusas,
hasta convertiste en un campo estelar similar a 47 Tuc. El cual atravesamos en una nave.
La imagen vuelve a su estado inicial, disolviéndose al atravesarlo.

NARRADOR

Esta historia, es una historia de soledad y tristeza, nadie puede imaginar una soledad tan eterna.
Es la historia de un naufrago cósmico, no humano, sí artificial, dotado de inteligencia pero no de alma.
Por designios, esta, nacida espontáneamente a partir de la nada.

SONIDOS DEL COSMOS
Su ser es bamboleado sin que pueda escapar a su destino programado.
Que el no ha elegido.

SECUENCIA 2

2 PG
Nieve de golpe en la imagen, tras unas interferencias aparece una imagen parpadeando lentamente.

OFF Ona.-
"¡¡Yyyyyyi!!"
(Con voz dulce pronuncia el nombre en forma de llamada).

Ona.- "¡¡Yyyyyyi!!" ...
"¡¡Yyyyyyi!!" ...
"¡¡Yyyyyyi!!" ...
"¡¡Yyyyyyi!!" ...

3 Yyyyyyi es una cara sin sexo ambigua y con hada, con los ojos cerrados,
una extraña criatura formada por burbujas azuladas en continuo movimiento.
El movimiento forma su faz.
Esa dulce niña que me llama.

OFF Yi.-
Sí... estoy despierto.
¿Quién sabe desde cuando lo estoy?

SONIDO DE APERTURA DE OJOS

4 PP
"¡¡Yyyyyyi!!". Termina abriendo los ojos ante la insistencia.

Yi.-
¡Ona!

5 P Detalle de la boca de Ona.
(ONA6434K: sistema cibernético que gobierna la nave).

Ona.-
El viaje esta concluyendo, su termino en T O27373.
Ona.-
Vamos ¡¡Yyyyyyi!!", despierta.

6 P Detalle donde se muestra la fisonomía de Yy.
Yi.-
No sé si quiero llegar.
Siempre he estado aquí.
Me gusta estar aquí.
Tengo buenos recuerdos.
¿Recuerdas Ona?

7 P Detalle de la boca de Ona
Ona.-
Yyyyyyi no te esta permitido mostrar ningún tipo de sentimiento.

8 P Corto
de cara de Yi.
Yi.-
¡Ona¡
Un rotulo "ALERTA" aparece en una pantalla. ! se refleja varias veces sobre
su cara parpadeando.
SONIDO PARPADEANTE
La discusión para de golpe.

9 P C
Yi cierra los ojos y comienza a girar (180º).
A continuación desciende desapareciendo de imagen.
SONIDO DE GIRO.

SECUENCIA 3

1O PM
Una puerta se abre delante de Yi (simulación de una sombra que se desplaza hacia arriba).
NOTA.-
Sea cual sea el fin de la misión, Yi debe acatar las ordenes de CP.
SONIDOS

11 PP
Cara de Yi agobiado ante
su inminente destino, paralizado
por el horror, su mente recuerda
y habla.
Yi.-
Ona, por favor recuérdame aquella señal.
Ona.-
Si Yi, contesta cariñosamente.
MÚSICA Un instrumental de REM.

12
Imagen en cámara lenta de niños desnutridos en Etiopía.
Llenas de interferencias.
La imagen se corta como se inicio con interferencias.

SECUENCIA 4

13 PG
Ante sus ojos se muestra
una imagen insólita, un mundo
extraño, casi de pesadilla.

CP.-
Soy la unidad CP2361G.
Preste atención o se estrellara.

14 PP
Los ojos de Yi, contienen las lagrimas, este se agobia y llama a Ona desesperadamente.
Pero nadie le contesta.

Yi.-
¡Que pasa! ¡¡¡OOOOnnaaa!!!.

CP.-
No le esta permitido manifestar
Sentimientos.

Yi.-
¡Ona!. ¿Ona donde estas?


SECUENCIA 5

15 PG Subjetivo de Yi Se precipita vertiginosamente
hacia la superficie de un planeta.
SONIDO DE LA CAÍDA

16 PC de Yi, este aprieta los dientes.
SONIDO DE IMPACTO CON LA ATMÓSFERA

17 P Subjetivo de Yi Atravesando las nubes, en un picado tremendo hasta un palmo de la superficie y giro de 90º.
SONIDO DE LA CAÍDA
SONIDO DEL GIRO

18 PPP
Yi aparta la cara con los ojos desorbitados ante él golpe.
A toda velocidad, atraviesa un
desierto de dunas, una estepa
arbustica, un río de aguas
bravas, que desemboca en un pantano, y este es barrido de un
extremo a otro, llegando a la presa, la cual salta (Ahora la altura es de unos 2OO metros.)

Yi.-
¡¡¡Aaaaaahhhhhhh!!!!!

NOTA Imagino que a ms de la superficie y a tremenda 3OO Kms./h.
SONIDO Y MUSICA
NOTA He estimado la duración de
SONIDO Y MUSICA

2O PC de Yi que ahora esta contento pasando bajo los coches de una avenida,
entre ruedas y peatones, esquivando contenedores y perros.

Los Planos 15,16, 17, 18 y 19 en 12 segundos.

SONIDO Y MUSICA
NOTA Similar a TROM
CP.-
Yi debe moderar su conducta alocada y sin sentido.

22 Los hechos se suceden uno tras otro cada vez m s vertiginosamente.

CP.-
Le recuerdo que debe moderar su conducta, esta poniendo en peligro el buen fin de la misión.

23 PC de Yi totalmente ilusionado y riendo.

MÚSICA

24 PG Subjetivo de Yi volando
libremente en la gran ciudad.
Inician las interferencias.

25 Travelling zenital de la urbe, siguiendo los movimientos de Yi por las calles. Aparecen Interferencias.

NOTA
Movimientos rectos y similares a los de Yi.

CP.-
La visita ha concluido, es tiempo de volver.

26 PC de Yi

Yi.-
No tengo ninguna gana de volver, por favor un poco más.

27 Sigue la loca carrera de Yi

CP.-
Vuelve inmediatamente, no estas diseñado para vivir en este mundo sin atenerte a las normas.

28 Imagen en un monitor de los
movimientos de Yi, la señal es cada vez mas débil. Hasta que la imagen se corta.

29 Sigue la loca carrera de Yi. Comienza una rápida deceleración.

OFF Ona.-
Yi vuelve, suplica Ona.

3O Yi se estrella contra él
suelo y se incrusta entre la acera y un neumático de un
vehículo aparcado junto a la
acera, al lado de una boca de
alcantarilla, por la que pasa
un chorro de agua.
LA IMAGEN QUEDA CONGELADA
Yi comprende el error cometido.

Yi vuelve. La señal es cada vez más débil. Interferencias.

Comienza un tema de Pink Floyd

OFF Yi.-
¡CP! ¨ ¿Estas ahí?
¿CP?
¿Ona?
¿Ona?
¿Ona?
¿O a? ¿O a?
a?.

31 Sobre negro y parpadeando

i BATERY EMPTY ! BATERY EMPTY

SONIDO La señal luminosa va
i! acompañada de una sonora que se
dilata y agrava.

CREDITOS

END

dEFINICION DE Ona.-
Ona en todo momento es una boca maravillosa, con unos labios sensuales color rojo intenso y
de cristal transparente que se mueven al hablar. Vocalizando perfectamente.
La voz de Ona es perfecta, sugerente y aterciopelada, joven y de unos 2O años.
Es el toque sexi de la historia.

dEFINICION DE Yi.-
a cara de Yi (Diminutivo de Yyyyyyi). Es la de un estudiante de Derecho, hace mucho elegido para este papel.
En todo momento solo sé mostrar en imagen los planos: PM, PC, PP, PPP y P Detalle de Yi y nunca el resto del cuerpo.
Esta imagen será tratada frame a frame imponiéndole los atributos que se diseñen para tal fin.
El aspecto ser similar a una imagen formada por burbujas, algunas explotar
El color en un principio se ha pensado en un azul-grisaceo aunque no se descarta la posibilidad de que cambie.
En cuanto a la voz podría ser un tanto infantil.

dEFINICION DE 47 Tuc.-
Es un cumulo estelar de aspecto globular, en realidad es una galaxia satélite de la nuestra formada por miles de estrellas,
la concentración de estas aumenta hasta niveles increíbles en su interior,
los campos electromagnéticos y la interacción gravitacional es inimaginable, nosotros la vamos a imagina.
El vuelo será muy rápido: ACERCAMIENTO, ENTRADA, RAYOS Y TRUENOS y SALIDA.

dEFINICION DE LA NAVE INTERESTELAR.-
No existe. No creo que los infográficos me convenzan.

dEFINICION DE SONIDOS DEL COSMOS.-
Que me convenza el músico.

dURACION APROXIMADA.-
Entre 6 y 8 Minutos.

c] " Yyyyyyi [c] Oct. 1993

Las Mil Torres (2005)


PRÓLOGO


En Lutheah, corazón del Imperio Illion, reinaron durante mil cuatrocientas dinastías los reyes de un basto imperio que cubrió con su influencia muchos cientos de miles de millas a su alrededor.

La capital creció hasta convertirse en un monstruo de cientos de leguas donde convivían más de cuarenta millones de almas, decenas y decenas de seres diferentes especies, que profesaron cientos de lenguas y dialectos. Lutheah creció y creció sin límites, mientras las dinastías se sucedían, sus gobernantes construyeron cientos de palacios, de templos, arcos, acueductos, termas, pirámides, obeliscos, inmensas plazas, … y sobre todo Torres.

Esa gran urbe repleta de seres anhelantes de un estatus superior al que les había visto nacer compitieron primero por la vida y después por el poder para conseguir gobernar los destinos de ese inmenso gigante.

Una maldición persiguió a la inmensa urbe desde casi su fundación, jamás vería las mil Torres. Esta profecía vagó por sus calles, por sus mercados, por sus barrios, y tambien por sus subterráneos.

Esta es la epopeya de la mayor historia jamás imaginada y vertida en estas paginas tal y como la vivieron muchos seres que poblaron, convivieron, pelearon y murieron en Lutheah a lo largo de la su historia.

Una historia que como todas empieza humildemente a la orilla de un lago, el lago Nablim, un pequeño lago de apenas unas millas de diámetro que cobijo en su orilla naciente la aldea de los Lacinos y en su orilla opuesta la espectacular Ónedam, la ciudad de los sacerdotes negros de Ónedam.


CAPITULO UNO

Ayer encontré en un estante una imagen en la que se veía a mi abuela y la madre de mi abuelo, “la mañe Pepa”. A la que apenas recuerdo de mí infancia, Pensé.
¿Quien se acordara de mi abuelo cuando yo muera?,
¿Quién se acordara de mi abuela?,
¿Quién lo hará de mi padre que también murió hace ya tanto tiempo?

El mundo recuerda a los hombres ilustres por la causa que sea, pero sobre todo por que su nombre esta escrjto en las epicas y en las columnas.
¿Pero quien se acuerda de las mujeres y de los hombres que
desde siempre han pasado por este mundo?.
¿Que será de la memoria de mi abuelo, que desapareció
en el momento en que su corazón dejo de latir?,
¿Dónde van los recuerdos de esa vida que se extinguió?

¿Donde van los recuerdos de toda una vida de todas las vidas que
han existido en este mundo?.
¿Donde esta el amor cuando la persona que ama desaparece para siempre, para no volver jamás?

Ya no se darán más besos, ni más caricias, ni más “té quieros”,
ni “hasta luego esposo mío”. Ni tampoco “te querré siempre”.

Por que la vida tan hermosa a veces y tan terrible otras se encarga
de hacer que esas palabras se pierdan para siempre, perdiéndose
en la eternidad del tiempo y aunque algunos se afanen en escribir
biografías estas, tambiénse pierden en meros esperpentos de la realidad.

Que inútil me siento.

Con esta idea inicio un relato de un mundo olvidado hace tantísimos años, un mundo ajeno al nuestro, mucho mayor, nuestra tierra cabría varias veces, y sobre todo mas allá de Orión, al otro lado, casi nuestro mundo seria un espejo simétrico, aunque menor, pero también azul, muy azul y muy basto, yo soy descendiente de ese mundo llamado por nosotros Lahoria, el sexto planeta del sistema doble Zahrín, una estrella grande y amarilla como vuestro sol y otra rojiza y pequeña Reulus, y una treintena de planetas de muy diversa índole cuatro de ellos habitables y muy viejos en historia.

La historia empieza cuando La Gran Madre, (La civilización Primaria o Kasnamar de la que hablan las leyendas) abandonó en una colonia a los primeros humanos en el planeta Crídences tras una colonización de mas de un siglo.

La colonia abandonada migró durante lustros de un lugar a otro, pasando por inmensos territorio y asentándose por fin en el año cero de nuestra era, tras según ellos muchas generaciones, quizás unos doscientos años, junto a la orilla de un pequeño lago de pocas millas de longitud, el lago Nablim, y fundando la pequeña aldea de Lacinos, Nuestro primer gobernante se autonombró a si mismo como el Rey Baikon jefe de la antigua casta dirigente de los Baikonitas o Baokinides procedente de La Gran Madre y venida a menos tras perder derechos de poder en una disputa regia.

Abandonados en un mundo gigante, hostil y aislado de todo contacto con el espacio exterior tras mil años de descendientes los humanos mezclaron su existencia con los aborígenes del planeta Crídences. Años mas tarde la clase sacerdotal funda la ciudad de Ónedam al otro lago del lago Nablim, y en las colinas cercanas comienza a excavar creando con los siglos una inmensa ciudad de túneles y palacios subterráneos Los Oscuros de Karalt, allí encontraron a los Cárizt y a los Husmeadores Kronm procedentes del subsuelo, de las Grutas Negras y los Bosques Hundidos de Tclan. Localizados a mas de treinta millas de profundidad.



CAPITULO DOS

¿Porque negarse a las religiones sabiendo que los besos nunca volverán?.

Si algo queda de mi abuelo, son sus genes “viviendo” en mi, pero y su memoria, sus vivencias, sus lloros, sus risas, su sabiduría, sus ganas de vivir,...

Ahora solo el lento olvido de sus amigos, de sus familiares,
hasta que un día nadie se acuerde, porque nadie lo halla sentido,
nadie halla convivido y por que ese nadie tampoco exista ya.

Solo la lenta absorción de la naturaleza, a la que por inútil costumbre, nos empeñamos en ponerle barreras, evitando así
que cumpla su ciclo de vida y de muerte.

Por mucho que nos empeñemos, somos como la hierva, que se seca en verano, o como el ratoncillo que generación tras generación convive con nosotros a nuestro, lado sin que sepamos nada de el
algunas veces y otras nos empeñemos en eliminarlo. Al final nos podrimos de la misma manera, y acabamos nuestra existencia
convertidos en el sustrato del cual salimos al nacer.


En Lutheah, corazón del Imperio Illion, miles de seres nacieron, vivieron y murieron millones y millones de seres, tuvieron vida, amaron, pelearon, odiaron …
Fue el odio y no el amor el que hizo que este mundo pereciera, que se desintegrara en le polvo de los siglos


Elton Kaidos nació en la aldea de Ghanún durante el reinado de Kaidos Holín, su padre, el famoso pirata Eltidor, siempre estaba en colixión con los intreses de Lutheah y luchaba en pos de su estirpe Ledinia. Siempre hullendo y siempre volviendo a robar y saquear la frontera este del imperio, numerosas fueron las veces que Eltidor planto cara y luchó, muchas veces hullo a las montañas Ozhiras, las grandes montañas del este, pero el dia de las calendras del quinto mes, perecio en una lucha contra la tribu de lod holas.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Las Torres del Mar 1ª (1990)


1

2

Orné radiaba de emoción al contemplar esa superficie de limites invisibles, ambos siguieron andando, abandonando la gran abertura ojival que señalaba el final del largo pasillo y adentrándose unos metros en la nada. Los demás permanecieron junto al umbral observando con estupor a sus guías, murmurando a espaldas de los dos dirigentes y con rostros de angustia ante la desolación de aquel lugar. Orné ordenó seguir adelante con un enérgico gesto y todos le siguieron servilmente, se santiguaron y comenzaron a andar adentrándose en la nada. Los más rezagados volvieron la mirada atrás como despidiéndose de la seguridad de aquella cada vez más pequeña referencia.
Orné miraba al frente sin importarle para nada aquella tremenda locura que para todos estaba cometiendo. Con la distancia aquel punto se perdió, Caminaron a buen ritmo durante mucho tiempo, sin oscuridad sin sol sin luna sin estrellas, solo una claridad fantasmal que apenas produce sombras, que viene de todos lados.
Tras varias jornadas de marcha el miedo de unos pocos al principio se convirtió en pánico generalizado de todos, incluido Sare. Solo la locura de Orné impedía que este se diese cuenta de lo que realmente estaba sucediendo. Pero nadie osaba ante este.


3


La primera jornada duró sesenta horas, y la segunda otras tantas,
Orné dejaba dormir a su gente claramente en contra de su voluntad, él no dormía se quedaba mirando fijamente el suelo y así permanencia durante las horas de sueño del resto, Un máximo de cinco era lo que permitía a los demás. Impaciente despertaba bruscamente a Sare y este se encargaba de levantarlos y meterles prisa para poder seguir adelante sin tardanza en su viaje sin sentido.
Nadie murmuraba ya a sus espaldas, todos pensaban que estaba loco pero ninguno osaba levantar su cabeza.


4


Tras cinco jornadas andando llegamos a una pared, ante nosotros y en un ángulo de noventa grados respecto al suelo que pisábamos se levantaba una enorme pared sin limites que señalaba la cara opuesta a la que dejamos atrás algunas jornadas antes, junto a ella permanecimos un rato sentamos apoyando nuestras espaldas en la misma.
Orné caminaba de un lado a otro, visiblemente preocupado pensando en que dirección elegir, un error supondría volver al arco inicial por donde salimos del túnel, pero eso no era lo peor, lo que mortificaba a era la idea de perder tiempo, dentro de sus cálculos entraba el hecho de unos cien días de marcha y la perdida de al menos quince más en bordear el perímetro de la bóveda sin avanzar le impedía pensar con su habitual cordura. Después de unas dos horas escogió el camino de la derecha. Orné durante su inspección en solitario había caminado con los ojos cerrados durante algunos tramos calculando una deriva hacia la izquierda inferior a los cinco grados, lo que suponía a lo sumo media jornada de marcha, eso sí, imaginando una salida simétrica a la otra pared. Orné calculo bien, pero un factor no calculado truncó su optimismo y la de los demás, después de andar casi media jornada encontraron la abertura. Estaba situada a más de treinta metros de altura respecto del suelo, fuera del alcance del ellos.


5


El grupo resignado siguió al cabecilla en silencio, más que desilusionado, que ya lo estaba más de dos meses desde la partida, estaba roto por el trasiego sin descanso, por la sinrazón de su misión sin sentido, todos querían volver, pero ninguno se atrevería jamás a levantarle la mirada al tiránico jefe, la muerte seria la única salvación para ellos, pues el nunca se rendiría.
Dos días mas tarde se aproximaron a una esquina
Que les permitió girar a la izquierda y horas mas tarde de nuevo a la izquierda. Al menos algo cambiaba en la rutina de andar. La cara de Orné había perdido el gesto, no atinaba a comprender lo que sucedía, parecía como si alguien se riese de ellos. Como si su Dios se riese de él. Parecía como si hubiesen superado un muro y desandarán lo andado antes de llegar a la pared opuesta. A esto había que añadir el hecho de que la pared no era perpendicular al suelo, tenia un ángulo superior a noventa grados, algo que antes al doblar la ultima esquina no habían apreciado y ahora tras varias jornadas de marcha si se dejaba notar, a medida de que las marchas fueron transcurriendo el plano de la pared se fue inclinando mas y mas, hasta poder escalarse con dificultad.


11


Orné fue el primero en probar la carne del cadáver de Emilio, abrió la boca y mastico en silencio sin mostrar ningún tipo de gesto. A continuación el hermano Claudio se puso un trozo en la boca y se lo tragó sin masticarlo. Andrés y Julián también lo hicieron igual. Después le siguieron los demás. Solo Francisco y Sebastián se quedaron sin comer, no pudieron soportar el comer del cuerpo de un hermano.